Storytelling

El storytelling y las marcas: una buena historia nunca falla

El storytelling es el arte de contar historias. Con él, una marca es más relevante, vende más, mejora los ratios de conversión… Piénsalo un momento, ¿qué anuncios de tu infancia recuerdas mejor? ¿Los que contaban los beneficios del producto, o aquellos que narraban una historia? Ya fuera un niño que felicitaba la Navidad o un aficionado al vermú con gafas de sol. ¡Exacto!

En el mundo digital lo llamamos storytelling, que suena muy bien y es más corto. Pero también puedes referirte a esta técnica de marketing como el arte de contar historias, narrativa o la creación de un relato. Todas las denominaciones son válidas, porque de lo que se trata es de atrapar a la audiencia con una buena historia. 

Vamos a ponernos en situación. Día a día, estás expuesto a una cantidad de información ingente. Noticias en internet, publicaciones en redes sociales, mensajes que te llegan vía WhatsApp, la tele, la radio… Puedes prestarle más o menos atención a aquello que te interesa, pero la mayoría de los contenidos te pasarán desapercibidos, o mejor dicho, los olvidarás en un abrir y cerrar de ojos. 

Para que se queden contigo, para que los recuerdes incluso décadas después (Hola, soy Edu, feliz Navidad), no hay nada como una historia. 

Los relatos, y esto lo saben desde tiempos inmemoriales, tienen el poder de cautivar a quien los escucha, de conectar emocionalmente con esa persona, de generar una atmósfera en la que parece que no existe nada más… Lo que en el marketing se traduce en que: si quieres que te recuerden, cúentales una historia. 

“La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero la gente nunca olvidará cómo la hiciste sentir”.

Maya Angelou

El efecto que produce una buena historia se puede explicar, por ejemplo, con las neuronas espejo, que todos tenemos y que nos ayudan a empatizar con los demás. ¿Lloraste con el anuncio de lotería del bar? Ahora sabes por qué. Aunque tampoco hace falta darle muchas vueltas porque el efecto lo has experimentado miles de veces no solo con la publicidad, sino también con libros, películas, anécdotas que te han contado en el trabajo, etc. 

Ahora bien, ¿cómo se aplica el storytelling?

Storytelling para transmitir valores

Imagina que quieres lanzar una campaña de marketing para dar a conocer tu marca o lanzar un nuevo producto. Resumiendo mucho, mucho, mucho, tienes dos opciones. Una, contar lo que hace tu empresa o para qué sirve ese producto; la otra, mostrarlo, es decir, show, don’t tell.

El storytelling se aplica en el segundo caso. Con una historia, puedes mostrar cómo se consume un producto determinado al mismo tiempo que transmites los valores de tu marca (¿tú también eres fan de los spots de Casa Tarradellas?). O incluso puedes quedarte simplemente en el concepto valores sin necesidad de enseñar el producto

Seguro que conoces 1984, el famoso primer anuncio del Macintosh que está considerado por muchos el mejor spot televisivo de la historia, y del que se sigue hablando 30 años después. Fíjate bien, ¿ves un ordenador por alguna parte? No es necesario. Storytelling, my friend.

Ahora parece claro, ¿verdad? El arte de contar historias ayuda a transmitir mejor los valores de una marca, a posicionarla en el lugar que quiere ocupar en el mercado (en 1984, Apple buscaba revolucionar el consumo de informática) y a que su mensaje cale tanto en el espectador que lo seguirá recordando tiempo después. 

Una estrategia de storytelling también es imprescindible para convertir tu startup, tu empresa o negocio en una lovemark. Ya sabes, una de esas marcas que logran crear una relación con el consumidor que va mucho más allá del consumo de sus productos o servicios. Y, de nuevo, nos viene a la mente Apple, o Coca-Cola, BMW, Moleskine…

Llegados a este punto, es el momento de desvelar cómo se hace un buen storytelling.

El secreto de una buena historia

Lo sentimos, no existe. Para empezar, que una historia conecte contigo depende mucho de tu forma de ser, tu experiencia, tus expectativas y el momento en el que la escuchas, lees o ves por primera vez. Además, hay tantos tipos de historias como capacidad tiene tu imaginación. Pero sí que todas ellas, o casi todas, comparten una serie de elementos

Para hacer storytelling necesitas, al menos, un personaje, un ambiente en el que ubicarle, un conflicto por el que va a pasar y un mensaje final. A partir de aquí, las posibilidades son infinitas. 

Eso sí, en el storytelling como técnica de marketing, tienes que tener en cuenta el público al que te diriges, es decir, el público objetivo de tu marca. No solo en el contenido, sino también en el canal. ¿Que vendes zapatillas para jóvenes que pasan las horas en TikTok? No trates de conquistarlos a través de los banners en un diario de economía, por muy buena historia que tengas en mente.

De todo esto, fórmulas para potenciar el ingenio, técnicas de storytelling y cómo elegir el formato y el canal adecuado, saben mucho los alumnos de Edix que se forman en Digital Content y que cursan, entre otras, la asignatura Creatividad y Storytelling. 

Ten en cuenta que el storytelling es mucho más que contar una historia. Cuando se integra en una estrategia de marketing, estructura y dota de contenidos todos los mensajes. En este sentido, la coherencia es fundamental. En los posts que publicas en tu blog, en la newsletter que envías a tus seguidores, en las publicaciones que lanzas en Instagram… ¡Storytelling everywhere!

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